El engaste es el arte joyero que consiste en mantener sólidamente una piedra sobre su soporte metálico sublimando su brillo. Nuestros pendientes de oro utilizan varias técnicas de engaste según el modelo y la piedra.
El engaste de garras mantiene la piedra mediante finas garras metálicas, dejando pasar el máximo de luz para revelar el brillo de diamantes, zafiros blancos u otras gemas transparentes. Este engaste elegante y aéreo se privilegia para solitarios.
El engaste cerrado rodea la piedra de un contorno metálico protector, ofreciendo seguridad y modernidad. Conviene especialmente a aros con engaste y pendientes destinados a uso diario intensivo.
El engaste pavé, más elaborado, alinea varias piedras pequeñas unas junto a otras, creando una superficie centelleante. Cada piedra se mantiene mediante minúsculos granos de metal.
Todas nuestras piedras preciosas (zafiro, esmeralda, rubí, diamante, diamante negro, zafiro blanco) son naturales y están engastadas a mano en nuestros talleres, garantizando solidez y precisión joyera.