La principal diferencia reside en la aleación utilizada. El oro rosa de 18k contiene 75% de oro puro mezclado con cobre y a veces plata, lo que le confiere su característico tono rosado. El oro blanco, por su parte, es una aleación de oro puro con metales blancos como el paladio.
El oro rosa de calidad no necesita baño, a diferencia del oro blanco que suele estar rodiado. Ambos metales ofrecen la misma durabilidad en 18 quilates, pero el oro rosa conserva naturalmente su color con el paso del tiempo.
La elección entre estos dos metales depende de tus preferencias estéticas y del estilo de tu anillo de compromiso.