El diamante negro es una apuesta.
Nuestros diamantes negros son diamantes auténticos, de color natural o revelado mediante tratamiento térmico, una práctica reconocida en joyería. Su negro es total, sin reflejos.
Engastado en oro blanco, oro amarillo, oro rosa o platino, el contraste se vuelve gráfico. Una piedra preciosa que se lleva a diario como una firma.