El rubí es una promesa.
Nuestros rubíes son naturales, elegidos por la intensidad de su rojo más que por una transparencia perfecta. En vermeil, el rubí se revela rosado; en oro macizo de 18 quilates, adquiere su rojo profundo clásico.
Del rosado delicado al rojo profundo, elegimos cada rubí por la belleza de su color y lo engastamos para que dure.